Las intervenciones, que reemplazaron antiguos caminos de barro por estructuras en concreto, mejoraron la transitabilidad en zonas estratégicas para la producción agrícola, donde predominan cultivos de café, plátano y cítricos.
En la vereda La Estrella – La María se construyeron tres tramos que suman 980 metros y benefician a más de 3 mil personas. Por su parte, en El Venado se ejecutaron dos tramos con una extensión total de 977 metros, impactando directamente a cerca de 4 mil habitantes.
Durante un recorrido por la zona, la gobernadora Dilian Francisca Toro destacó que estas vías terciarias fortalecen la conectividad rural, facilitan la salida de productos agrícolas y mejoran el acceso a servicios como salud y educación.
Habitantes y líderes comunitarios resaltaron que las obras fueron ejecutadas con acompañamiento de la veeduría ciudadana, lo que permitió garantizar calidad y cumplimiento en la ejecución. Para los campesinos, las placas huella representan no solo mayor seguridad en invierno, sino un impulso directo a la economía local.
Con estas intervenciones, el departamento continúa avanzando en el mejoramiento de infraestructura vial rural, considerada clave para el desarrollo productivo y social del territorio.











