La carretera, que es destapada, presenta un deslizamiento constante en uno de sus costados. Con el paso de las semanas, el terreno ha cedido progresivamente, reduciendo el carril habilitado y dejando un espacio cada vez más estrecho para vehículos y motocicletas.
Quienes utilizan esta vía advierten que la situación representa un riesgo permanente, especialmente en temporada de lluvias, cuando el suelo pierde mayor estabilidad. La comunidad insiste en que la afectación no es reciente y que el deterioro avanza desde comienzos de año.
Ante este panorama, hacen un llamado urgente a las autoridades para que realicen una intervención técnica que permita estabilizar el terreno y evitar que el tramo colapse por completo.











