Las autoridades adelantan intensas labores de verificación e investigación tras la alerta emitida en la mañana de este martes sobre el presunto secuestro de la senadora indígena Aida Quilcué, junto a su esquema de seguridad y equipo de trabajo, en una vía del oriente del departamento del Cauca.
El primer llamado lo hizo el equipo de comunicaciones de la congresista a través de redes sociales, donde informó que Quilcué habría sido interceptada en el tramo vial Inzá–Totoró. En el mensaje se solicitó apoyo ciudadano para conocer el estado de la senadora y de las personas que la acompañaban, lo que generó preocupación y rechazo en distintos sectores políticos y sociales.
De acuerdo con información preliminar de la Policía del Cauca, lo que inicialmente se habría presentado es el hurto del vehículo en el que se movilizaba la congresista. La camioneta, una Toyota gris de placas NJT-662, habría sido interceptada por hombres armados en la Transversal del Libertador, a la altura del páramo de Inzá, corredor que comunica Popayán con Inzá y La Plata, Huila.
Posteriormente, trascendieron mensajes internos del Consejo Regional Indígena del Cauca que indicarían que el vehículo habría sido localizado, aunque las autoridades no han confirmado oficialmente el paradero de la senadora ni de su equipo.
El presidente Gustavo Petro calificó este tipo de hechos como una “línea roja”, al tratarse de una autoridad y referente político y espiritual de las comunidades indígenas, y ordenó a los ministerios de Defensa e Igualdad actuar con rapidez. Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, aseguró que toda la Fuerza Pública se encuentra desplegada y habilitó las líneas 147 y 165 para recibir información.
El senador caucano Ferney Silva Idrobo también expresó su preocupación y confirmó la pérdida de contacto con Quilcué mientras se desplazaba por esta zona, históricamente golpeada por la violencia. Cabe recordar que hace tres años, en este mismo corredor vial, fue secuestrado el hermano de la senadora, hecho del que logró ser liberado horas después con apoyo de la guardia indígena.
La situación de orden público en el Cauca continúa siendo crítica, en medio de un contexto persistente de secuestros, ataques armados y amenazas contra líderes sociales e indígenas.











