Estos trabajos se adelantan en medio de complejas condiciones climáticas, marcadas por fuertes lluvias tanto en el casco urbano como en la zona montañosa, lo que ha provocado crecientes del río y ha obligado a redoblar esfuerzos operativos y técnicos. A pesar de las dificultades, los equipos mantienen un ritmo constante con el objetivo de garantizar una obra segura, sólida y con altos estándares de calidad, que contribuya a proteger a las comunidades y sectores históricamente afectados por inundaciones.
La intervención contempla el realce del muro del margen izquierdo en un tramo aproximado de 590 metros lineales, ubicado sobre la carrera 28 entre calles 25 y 22, así como entre la calle 21 y la franja del ferrocarril, en el barrio Trinidad. Según lo proyectado, el muro será elevado en promedio 70 centímetros, con alturas variables de acuerdo con las condiciones del terreno y los requerimientos técnicos de la obra.
Con esta intervención se busca mitigar el riesgo de desbordamientos del río Tuluá y fortalecer la infraestructura de protección para las comunidades asentadas en su zona de influencia.











