El procedimiento se desarrolló bajo un fuerte esquema de seguridad y contó con la coordinación de distintas entidades del Estado. Marín Silva es requerido por la justicia estadounidense para responder por delitos relacionados con el narcotráfico, entre ellos concierto para delinquir, tráfico internacional de estupefacientes y fabricación o distribución de cocaína con fines de importación.
Según información oficial, el traslado se adelantó tras una orden presidencial, lo que permitió acelerar el proceso que inicialmente estaba programado para una fecha posterior. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, indicó que la extradición hacía parte de los compromisos de cooperación judicial entre Colombia y Estados Unidos.
Por su parte, el ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga Franco, confirmó el procedimiento a través de sus redes sociales y señaló que el caso se enmarca dentro de las acciones del Gobierno contra el crimen organizado transnacional.
En las últimas horas también se conoció la circulación de un audio y un comunicado atribuido a la organización criminal MAGO, en los que ‘Pipe Tuluá’ habría hecho un llamado a evitar posibles represalias tras su extradición.
La extradición de Marín Silva representa un nuevo avance en los procesos judiciales
internacionales contra estructuras dedicadas al narcotráfico, mientras se evalúan las implicaciones de la extradición en el panorama de seguridad del centro y norte del Valle del Cauca.











