Durante su discurso de agradecimiento, el cantante aprovechó la visibilidad del escenario para enviar un mensaje contundente en defensa de la comunidad migrante y para cuestionar las políticas migratorias de Estados Unidos, así como el accionar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“No somos salvajes, no somos extraterrestres”, expresó el artista, al rechazar la estigmatización y la criminalización de quienes buscan mejores oportunidades fuera de sus países de origen.
Sus palabras generaron aplausos entre el público asistente y se viralizaron rápidamente en redes sociales, convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la ceremonia. Analistas y seguidores destacaron el uso de los Grammy como una plataforma global para visibilizar mensajes sociales y políticos.
El pronunciamiento de Bad Bunny se dio tras consolidarse no solo como uno de los músicos más influyentes de la industria actual, sino también como una de las voces latinas con mayor impacto en debates sociales de alcance internacional.











