El secretario de Turismo y Desarrollo Económico de la alcaldía de Guadalajara de Buga, Luis Eduardo Bravo Montero, publicó en sus redes sociales una fotografía de una vitrina informativa ubicada en el parque de Bolívar totalmente vandalizada.
Esta despreciable conducta se está haciendo costumbre en muchas ciudades de Colombia donde al parecer el odio hacia todo aquello que se identifique con el gobierno o el estado es objeto de su delirante resentimiento.
Lo peor es que grupos sociales, grandes o pequeños, han hecho del vandalismo su bandera política, tal es el caso de algunos colectivos de mujeres que en la fecha de celebración de su día salen como posesas a destruir y ofender monumentos, amoblamiento urbano, lo que sea que se les atraviese en su camino con tal de darle rienda suelta a su enfermizo fanatismo.
Lo más deplorable del asunto es comprobar la impotencia de las autoridades de policía que no pueden intervenir, no deben detener al infractor en su camino delincuencial porque generalmente tienen órdenes superiores de no interponerse entre el bien público y el vándalo, obviamente este último se siente con licencia para continuar destruyendo porque nada le pasa, absoluta impunidad, excepto casos tan reconocidos como el de Epa Colombia, condenada a algunos años de cárcel por vandalizar Transmilenio, además de publicitarlo en redes sociales.
Ante esta creciente ola vandálica, sumada a la inseguridad que se siente en las calles, algunos alcaldes como los de Sincelejo y Bogotá, están explorando la opción de organizar vigilancia privada que refuerce el trabajo de la policía, no se trata, como dicen en el petrismo, de grupos paramilitares, no, más bien serían como la guardia indígena pero urbana y en armonía con la policía.
Haría bien la alcaldesa de Buga, Karol Martínez, en preguntarle a su par de Sincelejo, Yahir Acuña, cómo le está yendo con este experimento social que lo tiene bien adelantado, me dicen que bien, ojalá lo puedan hacer aquí y es perfectamente viable porque el asunto económico está resuelto, toda vez que cuando habla el Secretario de Hacienda, nos da informes alentadores del recaudo que pagamos los bugueños con nuestros impuestos.