Desde mucho antes de
que se adelantaran los trabajos de re
construcción
de la avenida
Jorge Eliécer
Gaitán, la matera que rodea un viejo árbol a orillas
del río Tuluá,
a la altura del
puente peatonal de la calle
34, se encuentra seriamente deteriorada
y, a pesar de
las diversas
denuncias y
quejas de la
comunidad,
no ha habido
respuesta alguna.
Lo grave está en que, en cualquier momento, el árbol puede acabar de romper el bloque de cemento y causar alguna tragedia de consecuencias lamentables para la comunidad.