El dron del Cuerpo de Bomberos de Tuluá se ha constituido en herramienta fundamental para apoyar su trabajo. Es parte del mejoramiento que se ha impuesto la institución.

Mediante este dispositivo los tiempos de llegada a los incendios forestales se han reducido al máximo. También ha servido para la búsqueda de personas. Una vez fue usado para monitorear el río Tuluá en el barrio San Francisco y fue atacado a piedra

Lo que en el pasado reciente era una utopía, que los incendios tanto forestales como estructurales se pudieran monitorear y buscar a través de la tecnología, hoy ya es una realidad para el Cuerpo de Bomberos de Tuluá mediante el uso de un dron de gama alta.

Para el teniente Azarías Hincapié Medina, comandante del organismo de socorro, este dispositivo ha sido de gran ayuda para reducir los tiempos de trabajo y aumentar la productividad a la hora de controlar alguna emergencia.

«Recientemente tuvimos la situación del indigente que se lanzó al río Tuluá cuando había una creciente. Allí el dron nos fue de gran utilidad pues hicimos un barrido de las dos márgenes del río de manera mucho más rápida que si lo hubiéramos hecho con hombres a pie» señala el comandante bomberil quien se lamenta porque, de todas maneras, el hombre no fue hallado aunque parece que finalmente pudo salir del cauce.

Otro caso que está documentado en la institución tiene que ver con el hallazgo de una mujer que se había adentrado por las orillas del río en la vía al Jardín Botánico y que, gracias al dron, fue encontrada herida en las orillas del río tutelar.

Mediante el dispositivo también se han podido hallar los sitios exactos de varios incendios forestales, cuyas ubicaciones en las partes altas no son fáciles debido a las condiciones del terreno en las montañas.

El dron fue adquirido por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios hace año y medio y, de momento, es el único que existe en el centro y norte del Valle. «Salvo Cali y creo que Yumbo y Palmira, nadie más lo tiene en el departamento» precisa Hincapié Medina.

Su uso sin embargo es muy delicado puesto que se sabe de las condiciones de seguridad que existen en algunas zonas como las estaciones de policía, el Aeropuerto Farfán y la Base Antinarcóticos, lo que no permite que se pueda elevar permanentemente y se tengan que conseguir constantes autorizaciones.

«Alguna vez lo usamos en los alrededores de la urbanización San Francisco y terminamos bajándolo de manera abrupta puesto que personas desconocidas lo atacaron con piedras y terminó averiado en una de sus hélices», agregó el teniente Hincapié.