«…podríamos adelantar propuestas innovadoras como un multiparque educativo para la ciudad…».

La red de investigación del municipio de Tuluá REDITUL, se ha propuesto de manera denodada y decidida adelantar una investigación interinstitucional, que contiene elementos de humanismo, de ciencias sociales, economía, derecho, ciencia de policía entre otras, en la que se pretende desnudar de manera exacta la problemática de los accidentes de tránsito en nuestra Villa de Céspedes y proponer soluciones que permitan no perder más vidas.

Y es que la accidentalidad vial no puede ser vista como una cifra más dentro del concierto de personas que se lesionan o mueren en nuestras calles, debe ser abordada por la academia, para demostrar en una investigación seria y objetiva, lo que sucede con nuestro comportamiento como peatones, conductores y usuarios de las vías, esto tiene un importante asidero en nuestra conducta ciudadana y en la educación que recibimos acerca de ella.

Se debe señalar que los comportamientos de los tulueños en materia vial son por demás críticos, ya que la continua violación a la ley, a los semáforos, a los pares, al uso inadecuado de los elementos de protección en motocicletas y vehículos y al desparpajo de los peatones crean un caldo de cultivo que nos lleva a llorar no solo nuestros muertos, sino a perder días de capacidad laboral y a poner en riesgo la salud física de los accidentados.

Debemos entonces apostar por la formación a niños y jóvenes desde casa, enseñándoles la importancia no del accidente, sino de la responsabilidad de la conducción de un vehículo, podríamos adelantar propuestas innovadoras como un multiparque educativo para la ciudad, donde jóvenes puedan aprender desde muy chicos la observancia de las normas de tránsito y así tomar acciones preventivas y educativas que salvan vidas.

Colombia sufre hoy a consecuencia de las motocicletas y su pésima conducción, sufre a causa de la informalidad de privados ejerciendo trasporte público, sufre la negligencia de su sociedad al no detenerse a ver que las muertes en accidentes de tránsito y los destrozos físicos se alzan como un cáncer que limita nuestra sociedad.

Ha llegado la hora de frenar a la muerte y de decirle sí a la vida desde la educación y la prevención.