Un viejo debate que hoy se hace necesario. Algunos sostienen que es una vía municipal, otros que es departamental y uno más que es nacional

Una inquietud de vieja data de los tulueños en torno a la titularidad de la carrera 40, conocida como La Variante, no ha podido ser dilucidada y sigue siendo un misterio incluso para muchos funcionarios tanto locales como regionales.

Ello condujo a que los alcaldes de la época se interesaran por establecer si la popular arteria vial era efectivamente propiedad del municipio o, por el contrario, como lo sostenían algunos, era una carretera nacional.

Para muchos, esa vía fue en sus inicios un paso nacional, es decir una vía de propiedad del Estado pero que le servía a los vallecaucanos para hacer tránsito entre Cali y el centro del país y viceversa.

Así lo recuerda el exalcalde Rafael Eduardo Palau Salazar precisando que «en nuestro gobierno le pedimos (al gobierno nacional) que nos la entregaran pues era paso nacional y ellos la mantenían (pero) tampoco existía documento de que se les hubiera entregado».

La propiedad de la carrera 40 ha sido objeto de amplios debates en el recinto del Concejo Municipal, incluso con funcionarios de la antigua Secretaría de Obras Públicas, hoy conocida como Hábitat e Infraestructura, o del Departamento de Planeación Municipal, pero no ha sido posible hallar una respuesta concreta.

Por ello ninguno de los alcaldes anteriores se atrevió a inter-venirla con obras de envergadura puesto que podría incurrir en un presunto prevaricato al invertir recursos en un bien que no le pertenecía al municipio.

Uno de los cabildantes más vehementes en relación con la arteria tulueña es Denny Osorio Villada para quien la vía es aún de propiedad departamental y por ello la administración del alcalde Gustavo Adolfo Vélez Román no podría haber instalado los semáforos nuevos ni intervenir algunas de sus zonas de paramento.

Otra cosa sostiene José Joaquín Montalvo, presidente de Pisa, la firma a la que se le dio la concesión de la doble calzada Buga-Tuluá-La Paila, quien afirma que la 40 pertenece actualmente al municipio.

«Nosotros tuvimos la concesión hasta que se construyó la calzada oriental entonces la entregamos y el departamento se la devolvió al municipio. Este es hoy su dueño y puede hacer en ellas la obras que considere pertinentes» agrega el concesionario.

Esta afirmación es contraria a la que hace el exdirector del Departamento de Planeación Municipal, Gerson David Lozano Rolón, para quien la vía es departamental aunque existe un mandato gubernamental que indica que las vías, cuando se vuelven internas, deben ser entregadas a los municipios.

«Cualquier intervención que se haga sobre esta vía hoy debe contar con la autorización del departamento del Valle. Por ejemplo, la instalación de los semáforos debió haber tenido el visto bueno del departamento» sostiene el exfuncionario, quien sigue adscrito a Planeación Departamental.

El presidente de Pisa recuerda que fue por los años 98 o 99 cuando se iniciaron los trámites para la construcción de una doble calzada por donde pasa hoy la carrera 40, pero como no hubo definición por parte del municipio, se decidió entonces construir una calzada sencilla que es la que pasa actualmente por La Rivera y desemboca a Rancho Panorama.

Javier Nossa, funcionario de la Secretaría de Hábitat e Infraestructura de Tuluá, fue más allá y señaló que la vía es de tipo nacional y recuerda haber oficiado hace cerca de tres años a las diversas dependencias nacionales, entre ellas el Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Infraestructura y hasta el Instituto Nacional de Vías, Invías, para que le hicieran entrega al municipio de la carrera 40 pero no hubo respuesta oficial.

«De manera informal, en alguna visita que hicimos al Ministerio, se nos dijo que existía un documento borrador en el que se nos estaba haciendo la devolución de la carrera 40 pero nunca hubo una certificación que así lo oficializara» precisó el funcionario.

Así las cosas, establecer la propiedad de esta importante vía tulueña seguirá siendo un misión más que imposible. Por lo menos las fuentes actuales tienen cada una visiones y argumentos distintos pero al menos hay un hecho común: ninguno ha tenido a la vista el documento que sostenga y certifique la propiedad de la carrera 40 y seguramente nadie lo verá porque sencillamente no existe.